La irrupción de los animales en los escenarios urbanos

Alcora Cadenas Jiménez, Sevilla – 09 mayo, 2020.

La fauna también se ha visto afectada por la crisis sanitaria de la Covid-19 de muchas formas diferentes; una de las que más ha llamado la atención estas semanas, ha sido el aumento de los animales por las calles vacías de pueblos y ciudades de muchos países. Tras la reducción de personas en las vías públicas, han sido muchas las especies que se han visto más libres y confiadas para pasear por estos escenarios, algo no insólito, pero sí poco frecuente.

Patos silvestres por la Avenida de la Constitución de Sevilla (Twitter)

Son muchas las imágenes e informaciones que nos llegan últimamente, de animales que “invaden” ciudades, pueblos y todo tipo de espacio urbano o rural: jabalíes por las calles de Barcelona, pavos reales en Madrid, cabras montesas recorriendo zonas de Albacete e incluso nuevas especies que vuelven a las aguas limpias de los canales de Venecia, entre otros. Y es que desde que nosotros nos hemos confinado, los animales se ven más libres y confiados a la hora de explorar nuevos territorios, por eso ahora desde su ventana, muchos tienen la oportunidad de contemplar perdices, ver algún conejo correteando por la acera o al menos saber que cerca de la orilla del mar se asoman ballenas tranquilamente.

Estas irrupciones de animales en la vía pública no son nada raro y, aunque no sea algo frecuente, esto ha pasado desde siempre, solo que ahora estamos mucho más pendientes porque además sí que es cierto que el número de animales que han irrumpido en nuestras calles ha aumentado ante la clara disminución del ser humano por estas. Si desaparecemos de un lugar, los animales y la naturaleza se abren paso inevitablemente, pero eso sí, cuando volvemos a habitar ese lugar todo esto desaparece de nuevo, ya sea por la fuerza o por propia voluntad de muchas especies.

“Aunque esto ha pasado siempre en menor medida, es cierto que el número de animales en las calles ha aumentado ante la clara disminución de presencia humana”

En este sentido y con nuestro ritmo de vida, no podemos esperar vivir rodeados de toda la fauna que a muchos le gustaría, pero no por ello hay que olvidar que la presencia de fauna en nuestros pueblos y ciudades, en mayor o menor medida es necesaria y beneficiosa para las personas, ya que – sobre todo en las ciudades – parece que hemos olvidado que aves, ardillas, ratones, perros, gatos, insectos y muchas especies más, también necesitan de nosotros para sobrevivir en las ciudades.

“No hay que olvidar que la presencia de fauna en las ciudades es necesaria y beneficiosa para las personas”

De esto sabe mucho Elena Moreno Portillo, que antes de que todo esto pasara, ya era consciente de la necesidad de los animales en nuestro entorno. Elena, bióloga y presidenta de la asociación Ecourbe en Sevilla, cuenta: “en Ecourbe lo que más hacemos es divulgación, porque queremos transmitir a la gente que la ciudad no es solo para las personas, sino también para los animales, hay que saber convivir; no hace falta tener que irse a un paisaje salvaje para rodearse de naturaleza, podemos tenerla muy cerca y conservarla. Además de la divulgación, nuestra labor es concienciar a los ayuntamientos de cuáles son las mejoras que permitan una mayor biodiversidad; hacemos anillamientos científicos de aves en el parque Vega de Triana, que es donde tenemos el permiso, también hacemos rescate de aves en colaboración con otras asociaciones y demás”

Por eso es muy simbólico que ahora que la vida social se ha reducido drásticamente, los animales irrumpan mucho más en escenarios urbanos y rurales en esta época de confinamiento social y de ausencia del turismo, y lleguen a sitios como la plaza central de alguna ciudad, cosa inimaginable en un contexto ordinario (a menos que se hubiera desorientado). Elena Moreno afirma que hay estudios que demuestran que las personas son más felices cuando ven animales en las ciudades, y que hace falta una planificación urbanística, que lo tengan en cuenta los arquitectos en primera instancia. “Ellos son los que diseñan las construcciones, y es pertinente que tengan un equipo multidisciplinar del que formen parte personas que sepan de ecosistemas y biodiversidad, para así fomentar además zonas verdes que permitan la fauna”, comenta.

Tras esta situación, es oportuno considerar que mantener la biodiversidad en estas zonas debe ser más prioritario que pretender siempre la máxima funcionalidad de un espacio, ya que hemos visto que los animales necesitan que nos comportemos con ética y entendamos que esa ciudad o pueblo es también suya, las ciudades y sus habitantes funcionan de forma más óptima con la debida biodiversidad, ahora que vemos cómo muchos pájaros y demás animales callejeros tienen menos recursos para alimentarse ya que no hay restos de comida por las calles, o el peligro que supone la caza furtiva en muchos lugares al haberse reducido el servicio de vigilancia forestal. Por ello, hay que apreciar siempre la necesidad de la diversidad biológica también dentro del espacio urbano, y comportarnos con responsabilidad en la convivencia con las distintas especies.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *