¿Cómo afecta el aplazamiento de Tokio 2020 a los atletas olímpicos españoles?

Francisco Gaviño y Javier García Ordoñez han tenido que readaptar su preparación para esta temporada y posponer al próximo año su sueño olímpico

Fuente: COE

Daniel Gil García, Sevilla – 7 de junio, 2020

Cuando Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, anunció el aplazamiento de los Juegos Olímpicos para 2021, todos los atletas vieron tras tocados sus planes. Miles de atletas españoles tenían previsto participar este verano en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Para algunos era otra participación más, mientras que otros debutaban, cumpliendo así un sueño hecho realidad. Participar en una competición de este calibre es lo máximo a lo que puede aspirar un atleta.

El cambio de fecha ha afectado a todos, a algunos les ha beneficiado, en caso de lesión ya que disponen de más preparación, y a otros les ha perjudicado, ya que ven como la preparación física llevada durante este año resulta inútil. Para observar cómo ha Un hombre con una playera de color rojo

Descripción generada automáticamenteafectado este hecho hemos contactado con Javier García Ordoñez y Francisco Gaviño, dos atletas clasificados para Tokio 2020.

Javier García Ordoñez es un remero sevillano que logró la clasificación, junto con su compañero Jaime Canalejo, para los Juegos Olímpicos de Tokio para la modalidad de dos sin timonel. Por otro lado, Francisco Gaviño, con solo 23 años, es el único jinete español clasificado para Tokio, por lo que será el único representante nacional en Hípica.


Javier García Ordoñez. Fuente: Worldrowing

“Nos ha sentado mal. Teníamos todo planificado para estar al 100% este verano, y tener que aplazar toda la preparación un año, es muy duro”, declara el remero andaluz sobre el aplazamiento. La misma sensación mostraba el jinete, aunque con un cierto positivismo. “Lógicamente, tiene una lectura un poco negativa por la decepción, ya que desde que me clasifiqué al final del 2019 tengo toda la planificación de mi vida centrada en los Juegos Olímpicos. Lo principal eran los juegos y el resto era secundario. Tras el aplazamiento, de un modo u otro, la temporada se me ha ido un poco al garete, por así decirlo, no nos lo esperábamos, pero bueno. Pero tengo también una lectura positiva, que es con la que me quedo, que es que voy a tener un año para mejorar algunos detalles en alguna prueba en la que tenemos más fallos, tanto mi yegua como yo. Creo que este año me puede dar la oportunidad de llegar todavía en mejores condiciones, tanto mis caballos como yo y pulir pequeños detalles. Por tanto, lo veo con una lectura positiva”, ha declarado el joven jinete.

“Nos ha sentado mal. Teníamos todo planificado para estar al 100% este verano, y tener que aplazar toda la preparación un año, es muy duro”. Javier García Ordoñez

Ambos atletas se han visto obligados a reestructurar la temporada de manera drástica. En el caso de Javier, centrará este año 2020 en el Campeonato de España (la fecha aún por definir) y el Campeonato de Europa del 9 al 11 de octubre, aunque sin perder la vista a los JJ. OO. “Después de competir estaremos una semana de vacaciones y volveremos a los entrenamientos de cara a Tokio 2021”.


Francisco Gaviño compitiendo. Foto: Bruno de Lorenzo

Por su parte, Francisco tendrá un calendario más tranquilo que el remero. “Probablemente mi intención con mi caballo para Tokio es que a final de año pueda correr un par de concursos, no de alto nivel sino, para poder rodarme un poco. Y a final de año o a principios del 2021 correr en una prueba grande, técnicamente un complicada, para ir cogiendo sensaciones e ir rodando. La federación, aunque nos mantiene la plaza, nos obliga a hacer unas pruebas con unas mínimas, que son relativamente sencillas, para ver que nuestro caballo está en forma”. Eso sí, tiene claro que hasta después de verano no competirá con el caballo con el que clasificó ya que “en verano al hacer tanto calor el riesgo de lesión es mucho más elevado ya que hay un estrés físico más alto”.

Distinta fecha, mismo objetivo

Pese al cambio de fecha, ambos deportistas han comentado que tendrán el mismo objetivo. En el caso de Javier García Ordoñez no es otro que “el barco tenga más velocidad que nunca, e intentar estar en una final luchando por las medallas.

Mientras que en el caso de Francisco Gaviño tratará de adquirir experiencia y disfrutar. “Hay que tener en cuenta que la hípica es un deporte muy longevo donde las mejoras normalmente no son tan rápidas como el atletismo o la natación, donde un día puedes hacer una prueba muy mala y al año siguiente el oro. Esto en hípica, aunque se puede, es muy complicado y más viendo que probablemente seré el más joven o de los más jóvenes en Tokio, lo que implica que tenga menos experiencia respecto a otros jinetes que llevan muchos años compitiendo y realizando pruebas de este nivel. Tienen mucha más experiencia, son jinetes donde la edad media estará en torno a los 45 años. Eso implica que están mucho más rodados. Desde ese punto de vista, yo sigo siendo demasiado joven, entonces mi objetivo sigue siendo aprender en la prueba más importante del mundo, codearme con los números uno de cada país, conocerlos, aprender de ellos, disfrutar del momento y, efectivamente, coger experiencia. Esto último lo tengo marcado entre ceja y ceja para poder verter esa experiencia en los próximos Juegos Olímpicos, poder utilizarla y poder sentirme más cómodo en estos ambientes de niveles tan elevados, que es lo máximo en el mundo”.

“Mi objetivo sigue siendo aprender en la prueba más importante del mundo, codearme con los números uno de cada país, conocerlos, aprender de ellos, disfrutar del momento y, efectivamente, coger experiencia”. Francisco Gaviño

¿Cancelación de los JJ. OO. en 2021?

No obstante, pese al aplazamiento de los Juegos Olímpicos, Thomas Bach, no ha asegurado al 100% la celebración de los mismo. En caso de cancelación, para Javier García sería “el palo más duro que han dado en la vida. Llevamos 8 años, sí, 8 años entrenando para unos Juegos Olímpicos. Todos pensamos que de una manera o de otra (a puerta cerrada, aforo limitado, cuarentena para deportistas…) los juegos se van a celebrar, aunque ojalá sean con toda normalidad. No obstante, es normal que, a 1 año y dos meses de la fecha prevista, no puedan decir 100% que se llevará a cabo”.

Asimismo, Gaviño muestra unas sensaciones parecidas. “Sería para mí una decepción inmensa. La ilusión la tengo desde pequeño, ha sido siempre mi objetivo poder ir a unos Juegos Olímpicos desde que empecé a montar cuando era muy pequeño. Llevo luchando por poder estar en unos juegos mucho tiempo, no directamente porque lo veía muy complicado a mi edad, pero sí preparándome, corriendo todos los Campeonatos de Europa e intentando formarme lo mejor posible para cuando llegase la oportunidad estar lo mejor preparado. Mi oportunidad llegó el año pasado, sin esperarlo, y la aprovechamos clasificándonos.  Lógicamente que se aplace después de todo el trabajo de mi familia, desde el punto de vista económico, mi círculo cercano de amigos y todo mi equipo (veterinarios, profesores, entrenadores, fisioterapeutas de caballos, mi preparador físico, mi fisioterapeuta…), sería una decepción enorme. Si se tuviera que suspender por razones sanitarias, al fin y al cabo, son razones sanitarias. No hay nada más importante que la salud, tendríamos que aceptarlo, reinventarnos y trabajar duro para intentar volver a estar a tope para poder competir en los Juegos Olímpicos de 2024, pero no te miento si te digo que para mí sería una decepción gigantesca, como creo que también sería para cualquier deportista”, ha afirmado el jinete español.

No obstante, se muestra positivo. “Si es verdad que la hípica es un deporte, probablemente el más longevo de los juegos, me puede dar la posibilidad, si me mantengo en forma durante mi vida, de poder competir en otros juegos, incluso en muchos más, si tuviera caballos y la suerte de contar con un buen equipo. De hecho, mi entrenador estará compitiendo con 61 años en Tokio 2021. Sería una decepción, pero si tuvieran que aplazarse por razones sanitarias, lo entendería y lo aceptaría para seguir trabajando de cara a los Juegos Olímpicos de París”, señala el joven.

Por último, el confinamiento durante la pandemia del coronavirus y la suspensión de los juegos puede provocar algunas sorpresas en el rendimiento de los atletas.

“El confinamiento ha hecho que para entrenar no se tengan los mismos medios para realizar el deporte que aborda cada uno, por lo que pierden la transferencia. Aquí la palabra clave es la transferencia. Por ejemplo, no es lo mismo que un futbolista entrene un lanzamiento de falta en un campo de fútbol con las porterías oficiales que con una portería en su casa. Por tanto, esa transferencia hace que el rendimiento se reduzca pese a que se puede realizar trabajos específicos. A su vez, los preparadores físicos de los atletas tienen una programación para el atleta que se divide en distintos macrociclos, mesociclos y microciclos, además de sus respectivas pruebas para ver el rendimiento. Por lo cual, toda aquella programación física debe ser reestructurada”, señala Rubén Blay, licenciado en Ciencias del Deporte y Actividad Física.

Las declaraciones de Rubén coinciden con lo afirmado por Javier García Ordoñez, que ha añorado entrenar en el agua ya que “las sensaciones del barco y el aspecto técnico solo podíamos trabajarlo en el agua”.

Como podemos ver, el coronavirus ha cambiado la vida de todo el mundo y los atletas no iban a ser menos. Las consecuencias de la pandemia nos han dejado sin Tokio 2020, pero quizás nos deje un Tokio 2021 más abierto que nunca.

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