El cierre de frontera con Marruecos pone en riesgo la vida de un ceutí

Pablo Muñoz, Ceuta — 10 de junio, 2020

 Con la llegada del Covid-19, Marruecos decidió cerrar sus fronteras, esto ha dejado a un gran número de personas alejadas de sus hogares. Este ha sido el caso de Mohamed, un ciudadano ceutí que quedó encerrado tras la frontera, sin poder recibir las medicinas de las que depende su vida.

En el año 2005, mientras conducía por Marruecos, un rayo alcanzó el coche en el que viajaba, causándole una tetraplejia con la que lleva lidiando desde entonces. Debido a la enfermedad que sufre, Mohamed tiene que viajar cada tres meses a Jerez, a visitar al doctor López López, para recibir la medicación que necesita.

Tras la pedida del presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Vivas de cerrar la frontera del Tarajal, que une la ciudad con Marruecos, lleva al rey de Marruecos, Mohamed VI, a tomar una repentina decisión, cerrando toda su comunicación con España de la noche a la mañana, sin dejar apenas un tiempo para que marroquíes y ceutíes volvieran a sus respectivos lugares de procedencia, por lo que miles de personas se quedaron encerradas en el país contrario, sin ninguna opción a volver a sus casas.

La decisión en sí, fue tomada por el presidente de gobierno, Saadeddine El Othmani y los ministros de Sanidad e Interior, Khalid Ait Taled y Abdelouafit Laftit, y gestionada por este último. Se informó a las autoridades españolas, una vez ya estaba tomada, por vía diplomática y a través de las oficinas de enlace que comparten ambos países.

“Al principio estaba tranquilo, pensaba que esto duraría unos días” lo que no sabía el ceutí era el infierno que le esperaba tras las prolongaciones del estado de alarma.  Mohamed tenía que viajar a Jerez para que le suministrasen la medicación de la que depende su vida por la bolsa intratectal de medicación a la que está conectado constantemente, por la que le suministran Baclofeno, esta medicación hace que sus músculos no se queden rígidos y reduce los dolores que sufre.

“El tiempo fue pasando y veía cómo mi medicación se iba agotando

Mohamed

“El tiempo fue pasando y veía cómo mi medicación se iba agotando y se acercaba la cita trimestral que tengo con mi médico en Jerez, ahí empezó a asustarme la situación ya que no podía quedarme sin medicación, por lo que empecé a buscar soluciones”.

Mohamed cuenta que han sido muchos los correos que ha tenido que enviar a distintas instituciones tanto marroquíes como españolas, sin recibir una solución a corto plazo, los días pasaban y los dolores empezaron a surgir efecto en su cuerpo, por lo que la situación se le complicaba a medida que pasaban los días.

“La situación en Marruecos está siendo mucho más dura que aquí, no permitían la movilidad entre ninguna zona, si te había pillado el estado de alarma en un pueblo tenías que buscarte la manera de quedarte allí, no puedes moverte hasta donde resides”. Por suerte esta situación lo cogió ya cuando estaba en la casa de su pareja, donde ha pasado todo este tiempo.

Frontera del Tarajal, conexión Ceuta-Marruecos

Son muchos los marroquíes que trabajan de manera legal o ilegal en Ceuta y Melilla en distintos sectores como el transporte de mercancías o la construcción, lo que provocó que 500 personas en Melilla y 700 en Ceuta, entre menores y adultos quedaran varados y sin sitio a dónde ir. En un principio, estas personas permanecieron a la entrada de la frontera, esperando a ver si les dejaban entrar y viviendo de la caridad, en su mayor parte de la comunidad musulmana de las dos ciudades, que se volcó totalmente con la causa, proporcionando alimento, mantas y todo lo necesario para cubrir las necesidades básicas de estas personas.

Finalmente, las ciudades tuvieron que tomar la iniciativa, ya que Marruecos mantenía su postura, de habilitar espacios como cementerios, plaza de toros, mezquitas o polideportivos para que estas personas tuvieran un lugar donde pasar la cuarentena de la manera más segura. Esto fue posible, gracias también a distintas organizaciones como cruz roja o incluso el ejército español.

500 personas en Melilla y 700 en Ceuta, entre menores y adultos quedaran varados y sin sitio a dónde ir

“Antes de recibir el permiso, me dijeron que si en marruecos estaba la medicación que necesitaba no tenían razón para dejarme entrar a España”, por lo que busqué un médico especializado en mi enfermedad y fui a verlo a Tetuán. Este médico le comunicó a Mohamed que la medicación que necesitaba no podía suministrársela el, a lo que el ceutí le pidió un informe en el que alegara que tenía que irse cuanto antes, ya que su vida empezaba a correr peligro, “los dolores por las noches eran cada vez más insoportables”.

“Seguía perdido entre correos a todas las administraciones de marruecos, mi mujer se presentó incluso en persona sin obtener resultados, el día que tenía la revisión con mi doctor llegó y yo seguía sin poder acudir, la medicación se me acabó por completo, esto me debilitó mucho tanto física como anímicamente”.

Finalmente, el consulado español en Marruecos, al que le da las gracias, tuvo constancia de la gravedad de la situación, por lo que le dieron la opción de viajar a España por avión o por barco hasta Málaga. “Mi situación no me permitía viajar hasta Casablanca para coger un avión, por más que intenté que me dejaran pasar por la frontera del Tarajal no me lo permitieron, por lo que decidí viajar en barco”. 

 Mohamed tuvo que cruzar en el viaje que facilitaron a muy pocos ciudadanos hasta Málaga, donde lo esperaba una ambulancia para trasladarlo inmediatamente hasta Jerez, al terminar tuvo que volver a Ceuta donde lo esperaban sus familiares.

Mohamed llegando al puerto de Ceuta

“He tenido suerte después de varios meses de lucha” pero recuerda que son muchas las personas que están sufriendo encerradas en Marruecos, viviendo situaciones parecidas a las que nadie aún les ha hecho caso, por lo que pide que se visualicen estas historias y se les dé una solución lo antes posible.

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