La gestión de la Covid-19 en pequeños municipios

Las cuentas oficiales de los ayuntamientos en internet se han convertido durante más de cincuenta días en el único lazo capaz de unir al edil con sus vecinos

Fran Magaña, Jaén — 9 de junio, 2020

La llegada de la pandemia de la Covid-19 a España ha supuesto un auténtico reto para todas las administraciones públicas de cualquier rincón de nuestro país, sin embargo, aquellos núcleos de población con pocos habitantes parecen haber tenido dificultades mayores. Las medidas aplicadas por el Gobierno central han tenido que ser adaptadas a las necesidades de cada uno de estos lugares, la comunicación institucional ha supuesto un auténtico reto, lo que ha convertido las cuentas oficiales en redes de ayuntamientos en simulacros de ruedas de prensa; y las iniciativas particulares de los consistorios se han convertido en la única garantía de obtener los recursos necesarios para hacer frente al coronavirus.

 Un peón desinfecta en las calles de un municipio de la Comunidad de Madrid.
Vía: El Mundo| S. GONZÁLEZ VALERO

Durante muchos días el tema central de conversación en cada casa se ha basado en cómo se estaba llevando a cabo la gestión de esta crisis sanitaria, sin embargo, los medios de comunicación han parecido centrarse siempre en la forma en la que se aplicaban estas medidas en las grandes ciudades de nuestro país, sin tener en cuenta que la población con mayor riesgo ante la pandemia de la Covid-19 habitaba, en su mayoría, en lo que en los últimos tiempos se ha denominado como “la España vaciada”, los municipios con menos de 10.000 habitantes que se reparten a todo lo largo y ancho de nuestra geografía. 

En estos días en los que ya avanzamos hacia lo que será nuestra “nueva normalidad”, quizás sea el momento de conocer la forma en la que algunos pequeños consistorios de nuestro país han hecho frente al virus y es que, aunque muchos no han presenciado entre sus habitantes ni un solo atisbo del coronavirus, otros tantos se han visto completamente desolados ante lo que la presencia de la pandemia en sus calles suponía.

Es por ejemplo el caso de Alcalá del Valle, que ubicado en plena serranía de Ronda, pero en la provincia de Cádiz; ha sufrido entre sus pocos más de cinco mil habitantes un total de 72 afectados por el virus, una treintena de los cuales residentes del centro de mayores “La Pasionaria”, y un total de 12 fallecidos. Su alcalde, Rafael Aguilera, compareció en numerosos medios de comunicación pidiendo ayuda ante una situación que, en sus propias palabras, los había desbordado y, denunció la falta de material especializado para asegurar la salud de sus sanitarios.  Sin embargo, el mismo edil comunicó a sus vecinos el 13 de marzo “la existencia de un total de 0 casos positivos en el municipio”, según recogía la nota informativa que el ayuntamiento difundió, aunque de forma correlativa anunciaba el cierre temporal de visitas a la residencia de ancianos. Diez días más tarde hacía pública la existencia de más de una decena de contagios en ese mismo lugar. 

Muchos pequeños municipios se han visto completamente desolados ante lo que la presencia de la pandemia en sus calles suponía

Similar es el caso de Villanueva del Rey, en la provincia de Córdoba. A pesar de contar con un total de 1.046 habitantes, según el estudio realizado en 2019 por el Instituto Nacional de Estadística (INE), es considerado el segundo municipio andaluz con el índice de contagios más alto por habitante de su comunidad y es que, ha sufrido cerca de una cuarentena de casos positivos y media decena de fallecidos.

Este consistorio, a pesar de plantear medidas contra la expansión del coronavirus de forma pública desde el 12 de marzo, no fue hasta el día 23 de ese mismo mes cuando reconoció la presencia de un positivo en la localidad, del que, además, se tenía constancia desde el día 11. No fue, tampoco, hasta el 2 de abril cuando se hizo eco de forma pública de los problemas existentes en el Hogar Parroquial “Jesús Nazareno”, donde anunció tener constancia de cinco casos positivos y un fallecido; días más tarde, el 5 de abril, los casos en este residencial para mayores se habían multiplicado hasta la cifra de 21, todo ellos entre residentes y trabajadores y, además, contaban con dos nuevos fallecidos.

Mapa de la incidencia del coronavirus en España, municipio a municipio.
Vía: elmundo.es
Facebook, la salvación

El “boca a boca” sigue siendo uno de los recursos más eficaces en estos pequeños territorios a la hora de difundir las noticias locales más relevantes, incluso algunos consistorios aún utilizan los, en muchos lugares ya obsoletos, tablones de anuncios. Sin embargo, la llegada de la pandemia a nuestro país y el confinamiento desencadenado como medida para frenar su meteórica expansión han imposibilitado que la población pudiera mantenerse informada mediante esta forma tan eficaz; por ello la red social Facebook se ha convertido en la salvación de todos estos pequeños ayuntamientos, que gracias a sus cuentas oficiales en esta plataforma en internet han podido tener al tanto, durante más de cincuenta días, a la población de los pasos que desde el consistorio se iban dando en materia de gestión de esta crisis sanitaria que aún nos acecha. 

La red social Facebook se ha convertido en la salvación de estos pequeños ayuntamientos

Muchos alcaldes han ofrecido una especie de simulacros de ruedas de prensa mediante las diferentes opciones que estas plataformas digitales ofertan, otros han grabado de forma diaria videos en los que explicaban de manera detallada cómo habían trascurrido los trabajos preventivos a lo largo de las jornadas, al mismo tiempo que informaban de novedades sanitarias; y otros, simplemente se limitaban a compartir documentos oficiales para que sus vecinos estuvieran al tanto. 

Las medidas locales, un rayo de luz

Lejos de las órdenes que a nivel general se daban desde el Gobierno de la Nación, cada municipio ha tenido que implementar sus propias restricciones, y más aún en lugares donde la variedad de recursos y posibilidades se encuentra muy limitada en épocas normales y que, en etapas tan duras como la que nos ha tocado vivir parecen intensificarse por mil.

Entre las iniciativas más destacadas para intentar aliviar la preocupación social durante el confinamiento, destacan, entre otras, el cese del pago de alquileres de naves agrícolas de carácter público o de las tasas de terrazas de establecimientos hosteleros durante el estado de alarma, como por ejemplo han hecho los ayuntamientos de Mediona, Barcelona (2.331 habitantes) o Villanueva del Rey, Córdoba (1.046). 

La organización de bolsas de voluntarios para ayudar a la población más vulnerable durante los días del encierro, ha sido otro de las medidas estrella de prácticamente todos estos pequeños consistorios del país, recordemos que casi el 50% de la población de más de 60 años, por tanto, de riesgo ante el coronavirus, residen si no de forma continua, la mayor parte del año en estas localidades. Junto a esta, la otra medida estrella ha sido la de limitar el horario de apertura de los establecimientos de primera necesidad; así, el pequeño comercio local de alimentación abría sus puertas solo en horario de mañana, lo que permitía aún más reducir los horarios de movimiento de la población.

Casi todos los pequeños ayuntamientos han creado bolsas de voluntarios para ayudar a la población más vulnerable

Además, también se han promovida grandes iniciativas solidarias, como en el caso de Beas de Segura, en la provincia de Jaén; que con 5.119 habitantes y siendo considerado el centro neurálgico de la Sierra de Segura, creo desde su consistorio la iniciativa “Fondo Solidario de Beas de Segura”, con el que alentaba a vecinos y asociaciones municipales a colaborar económicamente para poder hacer frente al aluvión de gastos que debía afrontar el consistorio ante la pandemia, observando que no recibían ayudas de ninguna otra administración superior.

Así, tras el llamamiento de José Alberto Rodríguez a través de redes sociales, se consiguieron en casi tres días cerca de 30.000 euros que han permitido hacer frente a los gastos municipales, ayudar a poblaciones vecinas y enviar recursos a hospitales de todo el país. Dentro de esta iniciativa también participan las hermanas del Convento Carmelita de San José del Salvador del municipio, que han colaborado con la realización de material sanitario y que en los primeros días del mes de junio hacían público un listado con los destinos de sus confecciones, entre los que destacan el hospital de campaña de IFEMA, Hospital La Paz y Hospital La Princesa, en Madrid.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *