“Uno de los mayores cánceres de este país es el maltrato sistemático del gobierno hacia los autónomos”

Los autónomos buscan un cambio en el modelo sistemático que sigue el Gobierno para lograr una balanza equilibrada y no permanecer en el olvido.

Félix González, autónomo desde hace más de veinte años en la frontera con Gibraltar, defiende la injusta posición histórica de los autónomos frente al gobierno ante la creencia de que el emprendedor pretende engañar o estafar al Estado. Sin embargo, González insiste en la idea de que los autónomos son el motor económico del país y busca la ayuda en el gobierno. El entrevistado recalca la importancia del turismo y de los trabajadores que cruzan diariamente la frontera, pero su negocio se ha visto estancado por la crisis del coronavirus.

Adriana Braojos Casas y Paula Arena Blanco, La Línea de la Concepción (Cádiz) – 07 de junio, 2020.

Andalucía es tierra de autónomos, con una cantidad de medio millón de personas que no obtienen salario de una determinada empresa. En esta entrevista, Félix González, asesor de cambio de divisas y transferencias de dinero en el campo de Gibraltar, habla sobre la torpeza por parte del Gobierno, durante la cuarentena, a la hora de resolver cuestiones fundamentales como el abastecimiento de mascarillas y guantes, o incluso de pruebas para matar la incertidumbre en aquellos que no pueden cumplir el confinamiento por motivos laborales. 

Según él, uno de los grandes cánceres del país es el maltrato sistemático del gobierno hacia los autónomos y la inflexibilidad con respecto a los despidos, una medida que el Gobierno debería replantearse y cambiar, casi tanto como ahuecar el bolsillo para reducir las cifras en el pago de las cuotas. Siguiendo este modelo se encontraría una balanza equilibrada con una verdadera progresión de los autónomos en el país. 

No obstante, González no es el único autónomo que opina que el Gobierno debe tomarse más en serio estas cuestiones que implican a gran parte de la ciudadanía, y apoyar más al colectivo en el que el mismo está involucrado para así garantizar el mantenimiento del empleo. A su juicio, los autónomos se han convertido en el gran motor de la creación de empleo y la mayor fuente de riqueza del país, a lo que expresa que “no les ha quedado otra que ayudarnos durante este estado de alarma, porque tampoco podían dejarnos tirados”. Un grupo que, desde su punto de vista, siempre ha pasado desapercibido y no son ninguna prioridad para los altos cargos. 

Sin embargo, la situación de González depende, en su gran mayoría, de los turistas ingleses que cruzan la frontera y de las personas que trabajan en Gibraltar diariamente y que se han visto perjudicados por la suspensión de sus empleos durante la pandemia, “apenas hay trabajadores que crucen la frontera y quieran cambiar su dinero”. 

Dentro de lo posible, abrir el negocio es un granito de arena que, junto a las ayudas específicas, mantiene a más de un autónomo a flote, lo suficiente como para tapar boquetes y sueldos de empleados y poder alimentar a su familia. En España hay una inevitable dependencia al sector terciario, por lo que González considera que los políticos deben cumplir una buena gestión de la economía. Regular el número de impuestos u otorgar ayudas, como prestaciones extraordinarias por cese de actividad, podría provocar que los sectores más afectados se recuperasen de una manera más rápida e eficaz, especialmente, en la hostelería y el turismo. 

Aferrado a la idea de que las personas dentro de este colectivo se han convertido en fantasmas para los grandes líderes, recae en el pensamiento de que los mismos ponen trabas y obstáculos por la desconfianza generada, “siempre se ha visto muy mal la persona que quiere emprender un negocio propio y eso porque creen que el autónomo quiere timar al estado”. No obstante, su alternativa más equilibrada es buscar un incentivo, quizás siguiendo el modelo estadounidense, que recompense a las personas más emprendedoras y no tanto a las “conformistas”. 

Este colectivo se ha visto poco esperanzador por las grandes cifras de desempleo que están sacudiendo el país. Un turismo que ha quedado inmovilizado a causa de esta crisis mundial, dejando como evidencia que la gran mayoría de los negocios dependen de la visita extranjera. 

A pesar de que no hay datos oficiales sobre los autónomos, es una evidencia las dificultades con las que están lidiando durante la cuarenta con, además, un nivel muy bajo de clientela. Esto ha dado lugar a una cantidad de ingresos pésima, una consecuencia que ha generado como respuesta la solicitación de ayudas a causa del gran desequilibrio.

Imange: Oliver J Davis (Getty Images), extraída de CadenaSer

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