El Gobierno plantea revisar los instrumentos legales para impedir la difusión de bulos

La Policía Nacional confirma que ha notado un aumento en la difusión de bulos y estafas durante la crisis sanitaria. “Los delincuentes se están volcando en el espacio “virtual” ya que en estos momentos es donde más se concentra la población”, subrayan.


¿Se puede frenar la difusión de bulos?/ Arancha Frías

Arancha Frías Piñero, Jerez de la Frontera – 28 de mayo de 2020

La Covid-19 ha monopolizado la totalidad del discurso político, sanitario, económico y cotidiano. Todas las conversaciones versan sobre el virus, y las redes sociales, también se han hecho eco del mismo. El miedo o la incertidumbre provocan que los bulos se difundan más rápido que nunca con la crisis sanitaria.

La clase política consciente de los problemas que acarrearía la difusión de bulos sobre la Covid-19, muy tempranamente se dio cuenta de la necesidad de frenar la propagación de los mismos ante la incidencia que podrían generar en esta crisis sanitaria. Para ello, decidió interpelar en todos sus discursos a la necesidad de confiar únicamente en fuentes oficiales.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, durante la comparecencia de anunciación de las medidas adoptadas por el estado de alarma subrayó la necesidad de cortar “la cadena de transmisión del pánico”. Sánchez advirtió que es esencial que “paremos los bulos”, y recalcó: “debemos actuar con responsabilidad”.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, también hizo hincapié en la necesidad de frenar la expansión de bulos y desinformación por redes sociales. Desde una comparecencia en el Palacio de San Telmo, el presidente de la Junta, reiteró a los ciudadanos que: “confíen en los medios de comunicación serios, huyan de los bulos y las noticias falsas que tanto daño hacen en circunstancias como las que estamos viviendo”.

La proliferación de desinformación incentivó además al Ministerio de Sanidad en colaboración con el Ministerio del Interior a lanzar la campaña ‘#EsteVirusLoParamosUnidos’ para concienciar a la población sobre el coronavirus. Como explicó el Gobierno: “La campaña difunde información para frenar el virus con frases como: ‘Lo paramos si evitas lugares concurridos’; ‘lo paramos cuando no compartes información falsa’; ‘lo paramos si viajas solo cuando es imprescindible’ o ‘lo paramos cuando te reúnes por videoconferencia’”.

Una difusión que también ha afectado al gobierno. Unidas Podemos -la formación de coalición del gobierno-, denunció ante la Fiscalía General del Estado los bulos difundidos por lo que advierten es una ‘organización criminal’ que a través del hashtag #GobiernoDimisión exigen la dimisión del Ejecutivo, a través de la red social Twitter, por su actuación en esta pandemia. Una denuncia que ha sido sustentada por el Partido Socialista.

Y es que en ese mismo mes de abril, Twitter detectó 1,5 millones de cuentas sospechosas de manipular información sobre la SARS-CoV-2 en todo el mundo. Con el fin de de aclarar la incertidumbre, la compañía ‘retó’ a los perfiles a demostrar si detrás de las mismas había “una persona real” o, por el contrario, se trataban de ‘bots’. La red social también borró en ese mes 1.100 tuits por difundir “contenido engañoso y potencialmente dañino” sobre el virus.

La proliferación de bulos también fue percibido por la Policía Nacional. “Estamos constatando el aumento de todo tipo de estafas dirigidas contra empresas y particulares a través de Internet y las redes sociales. Los delincuentes se están volcando en el espacio “virtual” ya que en estos momentos es donde más se concentra la población”, declara la Policía Nacional. Los estafadores “además tratan de aprovecharse del clima de incertidumbre y miedo por la presente pandemia”, afirman desde la Delegación de Prensa de la Policía Nacional.

Desde el Cuerpo subrayan que “en la mayoría de las ocasiones (los estafadores) tratan de suplantar la imagen corporativa de entidades o empresas de reconocido prestigio y hacen enormes envíos vía email o SMS tratando de que los ciudadanos más “incautos”, les faciliten sus datos bancarios y contraseñas, con las que de forma inmediata realizan cargos”, exponen.

Un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Navarra y del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación, llamado ‘Desinformación en tiempos de pandemia tipología de los bulos sobre la Covid-19’ denota tras un exhaustivo análisis de 292 bulos difundidos entre el 14 de marzo y el 13 de abril que el 89,1% de los bulos examinados se divulgaron en redes sociales, siendo WhatsApp con un 24,7% el medio donde más proliferaron los bulos. A esta red de mensajería le seguiría Twitter con un 14,1% y Facebook con un 4,6%. Solo un 4% de los bulos se difundieron en formatos periodísticos.

El estudio destaca además que la mayoría de los bulos se concentran en tres categorías: Ciencia y Salud engloba el 34,9%, Política y Gobierno el 26,7% y ‘Otros’, -que comprende a aquellas desinformaciones que han circulado durante el auge de la crisis sanitaria que no se insertan dentro de las dos categorías anteriores-, el 38,4%.

Los bulos centrados en Ciencia y Salud versaban sobre el origen del virus, la letalidad del mismo o el surgimiento de vacunas o tratamientos frente a la Covid-19. En la categoría Gobierno y Política, los bulos surgían como crítica a la gestión de la crisis sanitaria del Ejecutivo o contra partido políticos.

Asimismo, el análisis destaca el hecho de que el 21,6% de las “fuentes reales” propagadoras de bulos, eran representantes políticos o medios de comunicación, entre otros.

Pese a estos datos de difusión de bulos, en una encuesta realizada por ‘P de Periodismo’              -desde el 27 de marzo hasta la actualidad- denota que de una muestra de 72 personas, el 51,4% de los individuos que realizaron el mismo cree ser capaz de identificar un bulo. Solo un 33,3% reconoce que no es competente para hacerlo. El 18,1% restante, afirma que dependiendo de la tipología del bulo pueden reconocer si es falso o verdadero aunque sostienen “no siempre es fácil” saber si la información anunciada es cierta o no. “Algunas están bien preparadas”, destacan.

Del total de la muestra, solamente una persona considera que no es un problema la difusión bulos sobre la Covid-19 en redes. Asimismo, consultado si comprueban la veracidad de la información antes de publicarla, el 73,6% reconoce hacerlo, un 20,8% afirma que no lo verifica, y el restante sostiene que ante la duda no la comparte.

Una problemática llamada bulo

Ante la problemática de la difusión de bulos, en una rueda de prensa celebrada en abril, Fernando Grande-Marlaska confirmó que se habían descubierto casos de “utilización criminal” de las redes sociales.

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que acompañaba a Marlaska en esa rueda de prensa reivindicó la necesidad de revisar los instrumentos legales “para impedir que se vayan de rositas aquellos que contaminan la opinión pública” mediante la difusión de bulos en la red.

Desde el Partido Socialista confirman que se encuentra en fase de estudio revisar todas las fórmulas existentes para frenar la difusión de bulos. Desde la formación de Pedro Sánchez afirman que encontrarán los mecanismos para garantizar el derecho a recibir información veraz y no coartar la libertad de expresión. “El tema de las redes sociales es relativamente nuevo para la justicia que siempre va quizá un poco más lento de lo que nos gustaría”. “Seguro que se acabarán encontrando mecanismos. Se acabará encontrando la fórmula por la cual se pueda implementar en el Código Penal una solución para atacar estas cuestiones”, sostienen.

Pese a ello algunos juristas se han mostrado contrarios a impedir la difusión de bulos. Según fuentes consultadas por La Razón, algunos abogados aludieron a que estos cambios supondría imponer la censura y coartar la libertad de expresión de los usuarios de redes sociales. “Es muy delgada la línea que separa la restricción de la información que vulnera derechos de terceros de la censura, aparte de la dificultad de determinar qué es un ‘bulo’”, señalan.

Y mientras la clase política apela a confiar exclusivamente en los datos oficiales para paliar la difusión de desinformación, formaciones como Vox han puesto en cuestionamiento las decisiones adoptadas por el Ejecutivo a los que ha denominado “el Gobierno del Bulo”. Comprobado en la Biblioteca de anuncios políticos de Facebook, la formación de Abascal desembolsó entre 1.000 y 1.500 euros para difundir un vídeo en el que Santiago Abascal, líder de Vox, destapaba en el Congreso las supuestas “mentiras del #GobiernoDelBulo”. Este es además el anuncio por el que Vox ha desembolsado más dinero durante la pandemia. A día de hoy, la formación no ostenta ningún anuncio en activo.


Biblioteca de anuncios políticos de Facebook

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